Cuentos mitológicos y otros relatos

prado-mas Dolor, necesidad no se mitigan con “información y preparación”, pero ¡qué bonito se puede decir que uno se ha quedado huérfano! Elena Prado-Mas cuida la sonoridad de cada frase y nos hace oler la humedad en la ropa mojada de Eurídice. Al leerla estamos escuchando sus pausas y la cadencia de ese pensar galante que se gasta la autora. ¡Deténganse en esos capullos del búcaro queriendo florecer para despertar a la esposa de Orfeo! O en la duquesa de Grottaferrata como sacada de una novela de Pavić con su juego de seductoras colchas de amante esposo. La escritora nos habla de un mundo culterano de paráfrasis para piano wagnerianas, adobes toscanos en la confianza de que la estirpe de los que saben de recamados y turquestanes no se han extinguido. Junto a esa elegancia hasta en las versalitas y un acompañamiento hasta musical de cada pasaje nos revela verdades atávicas como que “la vida no contiene a la muerte”, vivida como gozoso despertar que apaciguará la sed de amor del sediento músico. Los personajes clásicos reciben el soplo de vida que les aporta la actualización sabia de sus peripecias como esa mujer empequeñecida y dependiente que es Eco. Elena sabe sacudirnos en esos instantes llenos de “vida y emociones, aunque fueran ajenas”, las mismas que destrozan a un Acteón de la prensa cardíaca, despedazado por sus secuaces de plató y sacuden desde un momento stendhaliano en una sala de museo a Píramo al compartir vicariamente la belleza. Verdadera poesía imperecedera y reconocible por ser la menos manoseada, con una escritura robusta, plena de asociaciones que están a unos pasos, como los tesoros enterrados en la arena de un niño.

Alicia González

Cuentos mitológicos y otros relatos

Elena Prado-Mas

Dalya. Madrid, 2017

176 páginas

12 €

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