Hambriento

El futuro se percibe en términos curiosos, pues para Nach son hogueras que arden, “futuros paraísos de lo que aún no he conseguido”. Para ello el artista del hip-hop cuenta con las expectativas de tirar por la borda lo superfluo y ser el guía de su destino en el barco que él mismo maneja desde la honestidad.

El ciclo vital, la familia están muy presentes en estos versos de manos que se despiden, mientras otras se convierten en manantiales con la llegada de una nueva vida. “El amor que soy / susurra / el mundo que soy / grita / la vida que soy / camina” en esas tres edades medievales. Porque el poemario plasma la soledad, la asfixia de vivir de quien suma un millón de amantes y en cambio sana en la luz de “una tarde tibia y paciente”. Se nota que el escritor de canciones pelea por dominar esa rima fluida que le sale espontánea, aunque lo que no logra doblegar esa negrura del desorientado, del crítico a todo que tan bien conecta con el público adolescente y joven.

Esperamos más de quien sabe leer las claves de la edad en que se baila “la danza fantasma de nuestros días”, en tanto el vaso de la decepción se va desbordando. Declaraciones de lo que es y pretende desde el papel este sociólogo albaceteño, cantante, padre, hijo, en una vida urgente que nos hace seres hambrientos de consumir emociones y hasta la vida “porque mi deseo de vivir / es tan grande que mata”.

Alicia González

Hambriento

Nach

Planeta. Barcelona, 2017

208 páginas 

14,90 € 

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