Un amar diferente. Poemas a la virreina

cruz “La voz / al nombrarla, no prosigue, / embargada del amor”. ¿Qué otra declaración necesitan los que dudan de la pasión de sor Juana Inés? Un amor expresado por la monja mexicana con los recatos de la época que ella no quiere medir a su intención, dejando a la amada vivir “a vuestro modo / y no a mi limitación”. Aunque ese sentimiento salga a veces del encierro a sabiendas del delito que no ha elegido pues “yerra sin albedrío”. Expresión sin duda de un afecto que se resiente de la distancia y hace “cuaresmados los deseos”. Cualquier motivo es válido, bautismos, santos, nombramientos, pero también reflexiones sobre asuntos amatorios o filosóficos y cualquier metro -endechas, décimas, liras, sonetos…- para dirigirse a la condesa de Paredes con los nombres del amor, Filis, Lisi, María, gran señora a la que admite sin tapujos “nací para ser tuya, / aunque tú no lo conozcas”. Incluso cuando el debido decoro transforma en agradecimiento el cariño como en el poema “Favorecida y agasajada” donde el logro se diluye ante la falta de merecimiento y la lengua queda confundida por la intensidad del afecto. Su encendida lírica no se detiene ante el nacimiento del hijo del objeto de su deseo y muy probablemente no  hubiera conjunción carnal entre las damas, no pierden el vigor emocional de quien ensalza no ya las virtudes de la amiga cortesana, sino las prendas de quien se ama con todos los aderezos que cualquier enamorado habrá sufrido: “En dos partes dividida / tengo el alma en confusión: / una, esclava a la pasión, / y otra, a la razón medida”.

Alicia González

Un amar diferente. Poemas a la virreina

Sor Juana Inés de la Cruz

Flores raras. Madrid, 2017

158 páginas

16,95 €

 

 

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