La vida en el trayecto

el
construcción, cables, hueco del ascensor, técnica, arquitectura, estructura construida, interiores, techo, no personas, día

Se abre el ascensor. En la mente las motivaciones de Maslow. Apretamos la botonera: infancia, comer, sexo, pagar deudas, más dinero, amor, fama, hijos, pagar sexo… Entramos jóvenes y elevamos nuestros sueños a medida que se iluminan los pisos. Dentro del recinto la ascensión nos genera incertidumbre: por los cristales vamos viendo algunos de nuestros triunfos cayendo como piezas de Tetris suicidas. Hasta que la puerta se abre y el viejo que somos salta…, o no. Primero lanza una pajarita de papel con ese deseo que no se atrevió a cumplir. Y luego sí, luego salta.

Autora: Alicia González

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s