Publicación de la categoría: Palabras perdidas

Los cimientos de la vocación librera

Ya apenas nadie visita La Escalinata. Marta Fernández, la librera menuda, de pelo corto y timidez enquistada que atiende a los clientes sentada a mano izquierda, sobreviviendo al asedio de volúmenes sin número,… Sigue leyendo

Escaparates

Gente de la alta alcurnia, una frase que siempre he oído en mi casa para referirse a esa clase de familia arisca, ennoblecida y habitualmente con posesiones a la que hay que pedir… Sigue leyendo

¡No les des ese gusto!

Siempre hay alguien dispuesto a prostituirse por fines menos honestos

A uno le dan ganas de perderse camino al trabajo

¡No te muevas!

Parece que fue ayer…

La línea continua de la rutina

Pero eso es otra historia…

Porque la sensibilidad, como me enseñó mi padre, no requiere de estudios

Aunque te cueste…

Y nada más…

¡Adiós papá!

El vacío de tu pérdida, sólo se llena porque el corazón confía en que siempre seguirás con nosotras.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Para que otros bailen…

A veces el mundo queda retratado en cinco minutos y medio… Para que otros bailen una danza macabra, debemos entregar nuestra vida, para que otros sigan con su maquinaria de dolor, se exige… Sigue leyendo

Era cenora y los flexosos tovos…

Y luego dicen del lenguaje administrativo…, los historiadores del arte parecen querer lucirse suscribiendo términos con “escultectos margivagantes”. Más información, pero ninguna pista sobre lo que significa en El País

Ringlera, una disciplina decadente

Para la Academia esta palabra define una “hilera de cosas puestas en orden una tras otra”, algo que personalmente me  devuelve a los años del colegio de monjas, cuando llegaba a clase mucho… Sigue leyendo

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