Intuir a Simone de Beauvoir, ¿esta vez sí?

“SimoneDeBeauvoir abandera una lucha ya madura desde el punto de vista estético y conceptual que ninguno de sus homólogos se ve capaz de armar argumentalmente. Aquella tarea requería la tenacidad de un castor…” https://colecciones.elpais.com/literatura/121-mujeres-en-la-historia.html?search_query=mujeres&results=1


Ada del Moral me lo propuso (¡gracias editora!) y el resultado es un nuevo columen de “Mujeres en la historia” en la colección de El País que se cierra con una imprescindible y controvertida Simone de Beauvoir, ¿y a quién podía corresponderle tal labor de intentar contarla desde otra óptica? Pues si queréis ver cómo me he fajado en la tarea y si he salido con bien del empeño, os invito a que me busquéis esta vez en los quioscos y seáis mordaces y críticos como siempre con la lectura…, o no, que esta vez tengo a un ejército de seguidoras de la pensadora que ya se encargarán de eso por vosotros.

 

“No percibimos nada hasta que nos lastima. El dolor es la realidad”

Contra las academias barbudas

Gertrudis Gertrudis Gómez de Avellaneda

La riqueza era el único título de las mujeres, objetos de veneración y ternura, según Sab, el mayoral mulato. Los réditos del ingenio de Don Carlos sin embargo, no son suficientes para la codicia de los Otway en Puerto Príncipe. Gómez de Avellaneda a modo de álbum de estampas cuenta el amor del manumitido Sab, el esclavo con corazón de hombre, por la antiesclavista Carlota, en medio de un paisaje salvaje donde no faltan los fuegos fatuos por muertos insepultos como el asesinado por los advenedizos en el camino de Cubitas. Pasaje que da pie a un ensalmo de la india Martina contra los opresores, ante el que Carlota se conmueve por su indigenismo rousseauniano. Esclavo él de su convicción de inferioridad y también Carlota, un ser infantil cuya felicidad deciden otros. Continuar leyendo “Contra las academias barbudas”

Escaparates

Curiosa manera de probar los trajecitos de bebé con algo tan anticuado como una muñeca recortable. Las hechuras no son las mismas, pero a más de una madre se le podrá llegar al bolsillo a través de una imagen que tendrá almacenada en su memoria emocional, la de sus juegos infantiles. Éramos tontas y simples tanto como para no darnos cuenta de que nuestro mundo se ceñía a una hoja de papel y si el arma de nuestras violentas tardes eran las tijeras, el objeto de nuestra furia, aquel papel que rodeaba a nuestros figurines, muñecas con las que entretener largos momentos vacíos después de hacer los deberes. Continuar leyendo “Escaparates”

La casa de los espíritus

Como en el caso de la novela de Skármeta, la obra de Isabel Allende está preñada de connotaciones políticas, porque quizá Chile es esa casa de los espíritus, por la que vemos transcurrir generaciones de figuras avanzando desde una nación decimonónica hacia una libertad truncada por los militares. Pero además, porque Isabel Allende concibió el primer texto del que nace la novela como una despedida a su abuelo, al que ya vimos derrocado en “El cartero de Neruda”, aunque de forma sutil, sin ahondar demasiado en las penurias de la dictadura que vemos recuperada con crudeza por la autora en situaciones descarnadas como las del encuentro de Alba y Esteban García, remedo del beso batracio de “La Regenta” de Clarín. Continuar leyendo “La casa de los espíritus”

La derecha se hace feminista

Las ministras, en Vogue.De todo menos guapas es lo que estos días les han llamado a las ministras de Zapatero: María Antonia Trujillo, Carmen Calvo, Magdalena Álvarez, Elena Salgado, María Teresa Fernández, Elena Espinosa, Cristina Narbona y María Jesús Sansegundo. Una vez más la oposición se ha quedado en lo trivial, en la imagen de marca que exhiben en las páginas de “Vogue” y se han olvidado de leer la letra que acompaña al reportaje donde las ocho responsables de los Ministerios hablan de paridad, de esfuerzo y progresismo y sobre todo de las medidas que van a poner en marcha desde sus cargos.  Continuar leyendo “La derecha se hace feminista”