Poesía

saenz El poeta boliviano abre las puertas de la noche por la senda aterradora del alcohol y lejos de mostrarnos la «joie de vivre » baudeleriana nos enseña el espanto de esta torcida vía del conocimiento, («seremos el olvido y la soledad / porque ya hemos sido  olvido y soledad cuando nada sabíamos […] yo te anuncio que sabemos y seremos ») cuyo ambiente ideal es la noche, « propicia para perderse y desaparecer ». Continuar leyendo “Poesía”

El pulso de las nubes

aquetación 1Pocas veces tiene uno ocasión de penetrar en la existencia a través de la mirada de los otros de este lunado solitario que es Javier Lostalé. En su calidad de oficiante de misterios esenciales, rostros y distancias agrupados en esa luz que atardece hallan respiración por su palabra poética. Cernudiano, deshabitado hasta por el olvido el escritor madrileño convoca a ese ser nunca deseado a fuer de deseante, condenado a un “sueño sin reino”, salvo el de la ausencia y las mareas silenciosas con las que renace en “sorda transparencia”.

El destino del que se despide tiene como contrapunto ese desnudo iniciático, “postrimería en revelación”, tiempo suspendido, germinado por el pensamiento. Los versos de Lostalé “se abren como planetas silenciosos” en un canto a la creación de la que no somos más que apenas despojo frente al espejo. Intimidades que estremecen al lector con su secreta palpitación y cautivan desde los sigilos frágiles y purificadores del poeta en el momento del afrontamiento de la verdad que produce vértigo al dejar desiertas las sombras “de quienes antes nos habitaron”. Horizonte de desvalimiento y temblor la poesía de Lostalé turba al espectador que asiste mudo a la belleza depositada en presencias respiradas en esas habitaciones ardientes donde se vence a la eternidad de ceniza desde el entregado desvelo.

El pulso de las nubes. Javier Lostalé. Pre-textos. Valencia, 2014. 64 páginas. 13 €.

Trazar la salvaguarda

trazar  Abrazos en piedra, reductos de culturas expulsadas que pagaron con belleza ese desprecio. Madera que es santuario y amarillo prendido en la memoria, altar de misterios que son bosques. Un sentido de comunión solidaria, de panes que se reparten el mundo en una proclama como lo hicieran las lenguas hoy florecidas en las cunetas o las caligrafías de la pérdida de los despojados. Continuar leyendo “Trazar la salvaguarda”

La risa del ogro

Una caricia a la cabellera de los Tres Leones es el preludio de uno más de los chispazos de luz y desasosiego entre Paul y Clara, dos seres anclados en ese enigma de Kehlstein que una plasma con chiquillos bebiendo de una negra boca de riego y el otro con una primera “Soledad”, seguida de sus intuiciones sobre lo que oculta “El vientre de la bestia” para llegar a cincelar “La risa del ogro”. Continuar leyendo “La risa del ogro”