Molly House

Entremos a una casa tan desquiciada como la de “Carrie” donde la madre crucifica mariposas y que no cuenta con más de 27 libros: es verdad, no es un hogar, sino un depósito. Mientras la madre se pierde, el hijo reniega de sus blasfemias, de sus excesos con tal de recuperar a la figura materna. Conclusión: la única manera está en la propia oración, donde ella residía, en tanto que el hijo regresará al sexo sin compromisos para olvidar, en este caso fugazmente. No es un poemario grato de transitar, no sólo por el recuerdo del padre con esa mirada repugnante para el hijo, seductora para sus víctimas. Ni porque el amor se afronte como “un interruptor, una vela, una llama… / con la que de vez en cuando tú ahuyentas / tu propia oscuridad / de la que yo surjo y en la que me consumo”. Continuar leyendo “Molly House”