“No percibimos nada hasta que nos lastima. El dolor es la realidad”

Se define como cartarescólogo y reunió a sus traductores en Bolta Rece, quizás para entenderse mejor o porque siendo sordo a la crítica, ellos son los mejores confidentes de ese Mircea secreto, distinto al del triunfo y mejor. Asegura que, si tuviera que hacer el trabajo de su traductora española, Marian Ochoa, se volvería loco….