“Escribo para un pabellón de insumisos”

Entrevista a Juan Carlos Mestre En 1999 Mestre se despedía de la juventud desde Roma y profanaba con sus versos “La tumba de Keats”, un libro que hoy se lee casi en clave profética. Reclinado sobre la mesa mientras dibuja poseído una acuarela intentamos entender cómo el lenguaje de la creación crea la realidad a…

Barro desnudo

Barro por lo de generador, barro porque si se seca se cuartea y esa sed es la aspiración de conocimiento. Como materia frágil el poema perece sin línea del horizonte, aunque en “la hora de la melancolía /…/ sentimos más propio: lo que todavía de nosotros / no dimos a luz / en la vida”.

El caso Maiakovski

Si atendiéramos a la “definición” que remata visualmente el libro Maiakovski sería el polifacético intelectual ruso que engancha a la poesía como esa “mujerzuela caprichosa”.

Una fe provisional

El “gozo dominante” del poema nace del espejo quebrado con que el poeta ve al mundo en sus dos caminos, el ascensional y el que pone pie en tierra.

Vilanos por el aire

Lo imaginamos -a sugerencia suya- sentado frente a los retazos de la biografía de Cirlot como un niño creando un mosaico, con todas las teselas esparcidas y en cambio, despojado del lastre de esa exhaustividad cuando cambia al gremio novelesco.

Sin habitación propia

Tan plácido como los campos de ponys de Anne Sexton y tan sádicos como muchos de los amantes de las dieciséis mujeres para las que Carmen Moreno desarrolla estos esbozos de biografías últimas, apenas instantáneas del momento final.

No en mis días

  “Vivir en el Leteo es revivir” y Gimferrer desde esa edad “sin ficciones ya” en que no reconocemos nuestro rostro nos instruye sobre la construcción de la propia imagen que codifica el tiempo, prescindiendo de “los fuegos de artificio” juveniles.

Confuso laberinto

  El doppelgänger resalta nuestra imperfección, todos los matices y desvíos que nos hacen nosotros en este dédalo de espejos, pues “somos lo que queremos y escondemos la práctica del tiempo”.

Otras maneras de usar la boca

  Afecto que es hambre aprendida, “de cuando / su padre devoraba a su madre”. Versos de mujer-ofrenda para quienes encuentran la plenitud en la fragmentación del otro. Y ese otro es la mujer vista como “parada técnica para los hombres”, pero nunca permanencia, nunca entrega sentida o la niña manoseada, necesitada de terapia contra…

Princesa Leia

Herimos la Tierra con nuestra huella de violencia y a pesar de ello la construcción humana más reconocible desde el espacio es la esperanza. Es lo que constata Begoña M. Rueda en su “Apolo XI”. Sus versos son siempre breves acrósticos del binomio permanente del ser humano que pliega las alas de papel de un…

Ordalía

El uruguayo demuestra su inocencia en el juicio poético siguiendo el ejemplo bíblico, tal y como lo hiciera “Lot y sus caricias de beodo / sobre las hijas / desnudas de adjetivos”. Porque para adornos vacíos ya están la publicidad y el marketing que nos arrastran a la comunión consumista.

Huracana

Huracana, porque la loca de San Cristóbal de Las Casas golpea con sus versos esa sociedad inequitativa donde el torturado es anónimo y en cambio, la inocencia lleva todavía candiles para alumbrarse.

En busca del Gulf Motel

Ricardo que ya no lo es tuvo su particular boarding home en Miami en ese motel de vacaciones que conserva los instantes congelados de un hombre “en busca de todo / lo que debería ser… pero ya no es”, el paraíso entre manglares.

La revuelta de las vulvas

Las antologías de mujeres, ¿el nuevo must? Ya no esperan a nadie. Antaño quemaron los sujetadores, insistieron en el lenguaje inclusivo, acudían a los recitales de ellos con respeto, eso sí, sin obtener la misma cortesía de sus pares y ahora escandalizan las redes hablando sin pudor de la menstruación como la olímpica Yuanhui. Pero…

La doncella sin manos

  La doncella aguarda sin manos al captor oscuro en mitad del bosque encendido. Poemas con la frescura vegetal en la que el lector puede hincar el diente a esa “granada brevísima y madura” o sentir el siniestro plumaje de la tristeza anidando en el pecho y creciendo con “la belleza en la nieve” hasta…

El álbum de las rejas

La huella visual prolonga en el texto alarga esa muerte anticipada del padre, a partir de la cual desliza que entre sus herencias no está el silbo y que todos los hermanos fueron hijos del miedo a nacer.

La caza del Carualo

  ¿Repta un caracol-escualo o nada con la concha a cuestas? ¿Qué pretende el clérigo Dodgson con este poema? ¿Lo escribió en ocho prontos como asegura el subtítulo o son las meditadas anotaciones del matemático, autor de Alicia? En el prefacio asegura que no hay dolo en la recurrente acusación de sinsentido que le persigue…

Poemas de la era del jazz

La Muerte siempre próxima al agua y con grandes cortinajes para hacer más dramática la escena, como en “El Gran Gatsby”, está en esa “Lluvia de madrugada”.

Haiku de las estaciones

Bashô desvela el instante frío del golpe de remo a la ola en la rotunda sonoridad del invierno que “se esconde entre los bambúes / y amaina en silencio”.

El decapitado de Ashton

A la muerte de Félix Grande el autor se aferra a la vida y el ahora, con la afirmación de que siempre habrá más ojos que arena en el ataúd del poeta, si bien con la muerte “se agrandan las pequeñas soledades / con las que vivía, / nuestra parte cansada, / la siniestra costumbre…

Memorias de un perro iraquí

Líder es el galgo de Almualim al que le extraña la palabra democracia: nada raro en un país donde su nombre puede ser sospechoso de antipatriótico y más aún sus ladridos a la foto del competidor, el dictador omnímodo.

Casa Útero

La palabra cauteriza la sensación de muerte, a pesar de que la ansiedad nos obligue “a ser / los tantos otros que somos”. Antes la juventud era una hoguera cantando y muchachas dolorosamente ardientes y ahora que el espíritu flojea se pregunta la autora “cuál de los otros que soy me justifica” con toda la…

California 149 PCE

¿Puede Gómez de la Serna servir de salvoconducto para disculpar una ausencia? Según el de Aranda de Duero sí, aunque la evidencia sea la de que el sentimiento de infinitud se extinga, mientras el deseo no se cifra en el sexo interpelante de las quinceañeras en las calles, sino en que le dejen en paz…

Los árboles se han ido

¿Queda algo por encontrar de Lorca? Probablemente su cadáver y hasta en eso hay disensiones. Éste sin embargo, es el Federico más vivo, por poliédrico, porque estamos no ante el trágico que cantaba “el miedo de fina arena” al paso de la Guardia Civil o el sintético escritor que con apenas ocho pinceladas, léase versos,…

Cobijarme en una palabra

El reggiano es de los que consideran que mejor observar que entorpecer, pensemos sino en el ejemplo del padre cornudo entre los árboles, pero tocado con sombrero de paja para hacerse bien visible. Y lo hace con el dialecto que suena a “chirridos de carros de bueyes”, animando a vivir con solemnidad “el misterio de…