Letizia

  Habiendo un gato con afanes diabólicos de por medio un editor como éste tenía que atreverse a invitarnos a unirnos a este cortejo fúnebre. Un evento lleno de sorpresas, desde el desdoblamiento de la muerta bajo la lluvia en una visión cadavérica mejorada a la que aún se puede abrazar en un atroz espejismo.