Los depravados príncipes de la vieja corte

El espanto de Pena Corcoduşa hecho grito es la alerta callejera para Pantazi: su mundo sicalíptico y elegante agoniza y de ahí que se nos haga comprensible esa entrega al desenfreno en casa de los verdaderos Arnoteanu que hace de las figuras de Caragiale seres completos. Pirgu, inconcebible lector de Montaigne, es quien ejerce de…