Sin habitación propia

Tan plácido como los campos de ponys de Anne Sexton y tan sádicos como muchos de los amantes de las dieciséis mujeres para las que Carmen Moreno desarrolla estos esbozos de biografías últimas, apenas instantáneas del momento final.

El colombre

Hay chicas precipitadas desde rascacielos en las que creemos apreciar las ropas arrojadas por Sylvia Plath en “La campana de cristal” matizadas por el color de la ironía del italiano. Hay perros vacíos que ya no son la herencia emocional de la pareja, sino más bien el perro en la arena de la pintura negra…