Pronto será oro el membrillero

membrillero Eloísa Pardo parte de ese topoi literario tan cervantino de los manuscritos encontrados, para redactar un catálogo de voluntades que no fueron sino presagios de lejanía juntados en cuadernos gastados que ya no se comparten y se leen a solas. Con los años las casas se remozan, se pueblan de hendiduras, los hijos se van y sólo las mecedoras viejas parecen entender esa alegría rescatada. Poemas de una despedida a alguien que no está, pero también a ese ser “desvalido y triste”, amigo de escuchar a Oliverio Girondo y dejar galopar a los suyos. Aún, reconoce, le queda tiempo para organizar estantes quejosos, admirar la belleza y depositar la palabra adecuada. Mientras, la desnudez del alma supo comprender “la tierra, húmeda de silencio” en su trazado de la certeza como deseo incumplido, si bien tan poseedor de ese ruido que es desorden y grito contra la jaula del otro.

Los paisajes del hogar configuran en el libro de la escritora de Tomelloso un osario de recuerdos olvidados donde se mezclan la sequedad del miedo y la humedad de la lluvia, paridora en este caso de malas noticias, en tanto “afuera luce el sol”. Una confabulación de espacios íntimos con la poeta que le permiten abrir resquicios con los versos en la vida y despertar a los durmientes que han borrado la nostalgia del mordisco al membrillo en ese cuento oriental, guardando la sonrisa confidente para la amiga a la que rinde homenaje con este poemario.

Alicia González

Pronto será oro el membrillero

Eloísa Pardo

Diputación Provincial de Ciudad Real, Ciudad Real, 2016

61 págs.  

6 €

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