Alegres compras

En estos días de alegre consumismo, vale la pena recordar una instalación del MUSAC leonés en la que el autor había recreado a modo de ciudad sobre un triángulo la distribución jerárquica de edificios y calles. Su materia eran rodamientos, botes de laca, tapas, tuercas, enfrentándonos ante la estupidez de nuestra arrogancia con un redimensionamiento de nuestras construcciones. Somos pequeños organismos en un mundo de desechos, inconscientes además de serlo, consumiendo sin medida. Con suerte alguno de los espectadores de esta naturaleza muerta pensará estas Navidades en aquel montón de objetos inservibles y tomará aire suficiente para no lanzarse a comprar de tienda en tienda, de compromiso en compromiso, dejando un rastro de residuos a su paso.